Login to your account

Username *
Password *
Remember Me

Panorama Mundial de la Eficiencia Energética

El Consejo Americano de Economía para la Eficiencia Energética - ACEEE (The American Council for an Energy-Efficient Economy), publicó el documento “The 2018 International Energy Efficiency Scorecard”, la Clasificación Internacional de Eficiencia Energética que presenta un panorama mundial sobre el tema, evaluando el comportamiento de los 25 países que más consumen energía en el planeta.
El documento, en su cuarta edición, ha sido elaborado por cuatro expertos del sector energético y por considerarlo de gran interés y oportunidad, la revista Mundo Eléctrico se ha dado a la tarea de revisar este valioso informe, para extractar a continuación los aspectos más representativos del mismo.

Documento original de ACEEE, elaborado por: Fernando Castro-Álvarez, Shruti Vaidyanathan, Hannah Bastian, y Jen King.
Extracto y Traducción: Redacción Mundo Eléctrico


La eficiencia energética es a menudo la forma menos costosa de satisfacer la nueva demanda de energía. Los gobiernos que fomentan la inversión en eficiencia energética e implementan políticas en pro de la eficiencia energética, ahorran dinero a los ciudadanos, reducen la dependencia de las importaciones de energía y disminuyen la contaminación. Sin embargo, la eficiencia energética sigue siendo enormemente subutilizada a nivel mundial a pesar de sus múltiples beneficios y su potencial para convertirse en el recurso más grande para satisfacer la creciente demanda de energía en todo el mundo.

RESUMEN

La cuarta edición de La Clasificación Internacional de Eficiencia Energética de ACEEE examina las políticas de eficiencia y el desempeño de 25 de los principales países consumidores de energía del mundo. Estas naciones representan el 78% de toda la energía consumida en el planeta y más del 80% del producto interno bruto (PIB) del mundo en 2014.

Las medidas de las políticas evaluadas destacan las mejores prácticas implementadas por cada país, tales como objetivos nacionales de ahorro de energía, estándares de economía de combustible para vehículos o estándares de eficiencia energética para electrodomésticos y equipos. Las políticas permiten medir el uso de energía por segmentos como la construcción, la industria, el consumo residencial, el transporte, entre otros. Italia y Alemania registran un empate, ubicándose en el primer lugar del ranking, obteniendo el puntaje general más alto de 75.5 sobre 100 puntos. Completando el grupo de los cinco primeros países, se encuentran Francia, el Reino Unido y Japón. Francia ocupó el primer lugar en la categoría de transporte, Japón encabezó la categoría de la industria, y los segmentos de la construcción y esfuerzos nacionales fueron liderados por España y Alemania, respectivamente. Los países con la puntuación más baja fueron los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, y Sudáfrica, con 18, 16,5 y 23.5 puntos, respectivamente. México fue el país que registró un mayor avance, con una calificación de 54 puntos, con respecto a los 17 puntos que había obtenido en 2016. Indonesia y los Países Bajos también evidenciaron mejoras significativas en sus puntajes para 2018, obteniendo 7.5 y 6.5 puntos, respectivamente. Por su parte, Sudáfrica y Corea registraron el mayor decrecimiento en los puntajes.

Los resultados indican que todas las economías evaluadas en este informe, tienen oportunidades sustanciales de mejora. Estas metas son particularmente importantes de perseguir dado que la eficiencia energética implica ahorro económico y de recursos, al tiempo que ayuda a cumplir los objetivos nacionales de reducción de gases de efecto invernadero. El puntaje promedio para esta edición del informe fue de solo 50.5. Los países en desarrollo, con bajo puntaje, como Brasil, Tailandia y Sudáfrica, y las naciones más desarrolladas como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos que históricamente se han concentrado menos en las políticas para abordar el consumo de energía, tienen un gran potencial para utilizar la eficiencia y fomentar el crecimiento económico, sin limitaciones de recursos. Otros países más desarrollados podrían usar la eficiencia para proteger a sus consumidores de la volatilidad de los precios, hacer que sus economías sean más competitivas al reducir el costo de hacer negocios y mitigando la contaminación, disminuyendo las emisiones.

Estados Unidos ocupó el décimo lugar entre 25 países, empatando con Canadá. Su puntaje cayó a 55.5, de 61.5 puntos en la edición anterior, debido a cambios en las políticas y algunas revisiones a la metodología de calificación.

ASPECTOS CLAVES DEL INFORME

La Clasificación Internacional de Eficiencia Energética 2018 compara el uso de la energía y las políticas de eficiencia energética entre 25 de los principales países consumidores de energía del mundo. Las clasificaciones están lideradas por naciones de la Unión Europea como Alemania, Italia y Francia, además de Japón. Aunque (como en 2016) ningún país logró un puntaje general perfecto, en la Clasificación de 2018, 15 naciones obtuvieron puntajes superiores a 50. El puntaje promedio fue de 50.5 en 2018, en comparación con 51 puntos en 2016. El puntaje más alto obtenido este año fue de 75.5 en comparación con 73.5 en 2016, lo cual demuestra que los países líderes mejoraron gradualmente en esta edición de las clasificaciones.

Dos factores pueden haber jugado un papel definitivo en esta mejora: por un lado, los compromisos derivados del Acuerdo de París han empujado a varios países a implementar objetivos de disminución del consumo de energía y la reducción de GEI; de otra parte, un conjunto de políticas complementarias para estimular el ahorro de energía, el despliegue de tecnología y el desarrollo económico. Además, los puntajes de muchos países, particularmente los europeos, mejoró debido a la disponibilidad de datos más recientes que reflejaban el impacto de sus ambiciosas políticas de eficiencia energética en diferentes sectores.

A pesar de una mejora general en los puntajes para 2018, el hecho de que el puntaje promedio se mantuviera relativamente constante entre 2016 y 2018 indica que persiste un margen significativo de mejora, y en algunos casos dramático, en todos los países analizados en esta edición, particularmente en la sección de transporte. Los países deben abordar el uso de energía en este sector para cumplir objetivos agresivos de reducción, de acuerdo con sus compromisos voluntarios con el Acuerdo de París. El puntaje promedio para los países en el tema de transporte fue de 11, y el país que obtuvo la puntuación más alta logró una calificación de 17.5 puntos de los 25 establecidos.

Este año fue notable la caída de los Estados Unidos al décimo lugar desde el octavo en 2016. Estados Unidos empató con Canadá y clasificó por debajo de China, y Taiwán, con un puntaje de 55.5 en comparación con los 61.5 puntos de calificación de 2016. Algunas de estas diferencias obedecieron a los cambios en la metodología de puntuación que implementó ACEEE; además, Estados Unidos decreció en la calificación en los aspectos referentes a la generación de energía y objetivos de disminución de GEI. Esta disminución es preocupante, especialmente dado que es probable que continúe si la administración actual logra revertir políticas y programas críticos de eficiencia energética.

Los países que deben mejorar en la incorporación de nuevas estrategias de Eficiencia Energética, son los EAU, junto con Tailandia, Sudáfrica y Arabia Saudita. Si bien muchos de los países de bajo puntaje para 2018 tienen economías emergentes con una demanda creciente de servicios energéticos o economías altamente intensivas en energía, todavía tienen muchas oportunidades de incorporar la eficiencia energética en su continuo crecimiento económico mediante la implementación de políticas en los sectores de industria y transporte. Además, es importante tener en cuenta que los puntajes para los EAU y Arabia Saudita no reflejan necesariamente su progreso en la eficiencia energética y, en cambio, pueden ser el resultado de la falta de datos disponibles en todos los sectores.

Las naciones pueden aprender unas de otras, apostándole a unas mejores políticas, prácticas y desempeños. Los países más desarrollados tienen la responsabilidad de liderar con el ejemplo e implementar políticas ambiciosas que reduzcan aún más el consumo de energía. Los países que usan la energía de manera más eficiente emplean menos recursos para lograr los mismos objetivos. Esto les ayuda a reducir los costos generales, preservar los recursos naturales valiosos y obtener una ventaja competitiva sobre los países donde se desperdician recursos y los costos son más altos.

Alemania e Italia empataron en el primer lugar con una calificación general más alta de 75.5 sobre 100 puntos. Francia ocupó el primer lugar en la categoría de transporte, Japón encabezó la categoría de la industria; el sector de construcción e iniciativas gubernamentales fueron liderados por España y Alemania, respectivamente. Los países con la puntuación más baja fueron los Emiratos Árabes Unidos (16.5), Arabia Saudita (18), y Sudáfrica (23.5).

México fue el país con mayor avance, ocupando el puesto 12 de los 25 países evaluados. En la edición de 2016 había ocupado el puesto 19 de 23. México se encuentra justo debajo de los Estados Unidos y Canadá este año. La Asociación de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) brinda a estos países un incentivo para cumplir con los mismos estándares de producción e implementar programas de eficiencia similares para garantizar que el libre comercio en la región no se vea obstaculizado. Taiwán también mostró un progreso general significativo, pasando del puesto 13 (2016) al 9, en 2018.

México mejoró, particularmente en el sector industria y en las políticas gubernamentales, mientras que Taiwán se destacó en el sector de la construcción. Recientemente, México promulgó mandatos para auditorías energéticas periódicas y administradores de energía in situ en grandes complejos industriales. Tanto México como Taiwán han reducido la intensidad energética de sus economías en los últimos años. Taiwán ha reducido el uso de energía, particularmente en sus edificios comerciales y residenciales.

Para algunos de los países con calificaciones más bajas, particularmente Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, los puntajes no fueron necesariamente representativos de los esfuerzos nacionales en eficiencia energética. Es posible que se hayan visto afectados por problemas que se encontraron en los esfuerzos por encontrar datos razonables.

La Figura 2 muestra las clasificaciones generales de los países evaluados. La Tabla 3 y la Figura 3 muestran las clasificaciones y puntajes por país en cada una de las cuatro categorías, ilustrando la gran diferencia general entre los países de mayor y menor clasificación. La Figura 3 también muestra que todos los países tienen un margen sustancial de mejora.

SOBRE LOS AUTORES:

Fernando Castro-Álvarez fue consultor de política internacional en ACEEE. Su trabajo se centra en el papel de la eficiencia energética en el cumplimiento de las contribuciones de reducción del cambio climático determinadas a nivel nacional, con énfasis en los sistemas de gestión de energía. Su experiencia incluye la implementación de un sistema de administración de energía para la Autoridad de Vivienda Pública de Puerto Rico como miembro del FED Climate Corps; Pasante en el Programa de Asuntos Legales de la CMNUCC y se desempeñó como subdirector legal de crédito público en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de México. Tiene un doctorado en ciencias jurídicas y una maestría en leyes en energía y tecnologías limpias de la Universidad de California, Berkeley, así como una maestría en políticas públicas de la Universidad de Georgetown.
Shruti Vaidyanathan lidera el trabajo internacional de ACEEE y, como asesora principal de investigación, ayuda a coordinar los esfuerzos de investigación en toda la organización. Tiene 10 años de experiencia en temas de eficiencia del transporte y, como analista principal de Greenercars.org de ACEEE, se ha centrado en mejorar la movilidad a nivel estatal y local y en evaluar las emisiones de los vehículos durante el ciclo de vida. Posee una maestría en ciencias en políticas públicas y gestión del Heinz College de la Universidad Carnegie Mellon y una licenciatura en economía y estudios ambientales del Grinnell College.
Hannah Bastian realiza investigaciones para el equipo de edificios de ACEEE. Fue pasante en el Centro de Eficiencia Energética de UC Davis, donde ayudó a investigar la comercialización de un programa de HVAC de instalación directa. También trabajó como asistente del gerente del programa y directora de alcance en el Centro Nacional de Transporte Sostenible. Tiene una licenciatura en ciencias ambientales y economía de recursos de la Universidad de California, Davis.
Jen King realizó recientemente una investigación para el Programa de Edificios de ACEEE, aprovechando su experiencia práctica en pruebas de rendimiento y diagnóstico de edificios. Antes de unirse a ACEEE, trabajó como consultora para una empresa de arquitectura e ingeniería en Minneapolis y como administradora de programas para el estado de Minnesota. Tiene una licenciatura en ingeniería de biosistemas y ciencias de la construcción de la Universidad de Minnesota. Cursa una maestría en ciencias en política energética y clima en la Universidad Johns Hopkins.

American Council for an Energy-Efficient Economy “The 2018 International Energy
Efficiency Scorecard”:
aceee.org

Valora este artículo
(0 votos)
Modificado por última vez en Viernes, 04 Octubre 2019 09:47

Más leidas

Revolución solar en Colombia

Revolución solar en Colombia

Dic 07, 2018 Rate: 4.00

Al bagazo... mucho caso.

Al bagazo... mucho caso.

Feb 05, 2019 Rate: 4.00

Ultima Edición

Tweets

Deseamos a todos un #FelizMartes con mucha #Energia #MundoElectrico https://t.co/pxxWTPQ14M
#EstadosUnidos desarrollara el proyecto #Eolico mas grande del #Pais https://t.co/TqJHnUUWeb #FelizLunes
Grupo EPM vende parque eólico en #Chile https://t.co/DPosFswQDj #Generacion #Renovables #MundoElectrico
Follow Mundo Eléctrico on Twitter

Nuestras Marcas: