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Más de 40 años al servicio de la ciencia y la investigación: Horacio Torres Sánchez

Ing. Horacio Torres Sánchez Ing. Horacio Torres Sánchez

En esta ocasión nuestra sección de perfiles está dedicada a uno de los ingenieros electricistas más destacados de Colombia, principalmente por los estudios y años de investigación que le ha dedicado al tema de los rayos. A raíz de su dedicación de más de 40 años, Colombia ha ganado un posicionamiento científico especial en esta materia en el mundo.
Se trata de Horacio Torres Sánchez, nacido en el seno de una familia bogotana, muy trabajadora. Desde niño se caracterizó por ser muy inquieto y curioso; disfrutaba inventando sus propios juegos para divertirse y distraer a otros niños.

Contó siempre con el apoyo de su padre y fundamentalmente de su madre, quien motivaba su ingenio y tal vez ese estímulo fue determinante para formar a uno de los ingenieros contemporáneos que más le ha aportado a la ciencia y a la investigación en nuestro país. A continuación, el propio Ingeniero Horacio Torres nos narra apartes de su biografía, centrándose en las anécdotas que han marcado su vida personal y profesional.

INFANCIA

En compañía de mis hermanos mayores María Helena (izq) y Ricardo (der) (q.e.p.d)

“Desde pequeño, siempre fui muy inquieto. En casa yo hacía muchas cosas de niños, me distraía fabricando mis propios juegos, hacía mis propios equipos, trataba de comunicarme a través de vasos de cartón conectados con hilos. Eso me parecía fantástico. También hacía mis equipos para proyectar películas a través de una gran Luz con lupas; hacía caricaturas y avisos en vidrios y las proyectaba a los otros niños y familiares, lo cual era maravilloso. Fui educado en el colegio San Bernardo de La Salle, en Bogotá, donde cursé mis estudios de primaria y bachillerato. Luego me presenté para el examen de admisión de la Universidad Nacional de Colombia y empecé a estudiar Ingeniería eléctrica, en 1970.


UN PÁLPITO LO LLEVÓ A ESTUDIAR INGENIERÍA ELÉCTRICA

¿Por qué ingeniería y no otra profesión? Sencillamente porque las cosas importantes de la vida nunca son pensadas con un fundamento racional, una planeación sino por un pálpito cuando nos gusta algo. Así ocurre con el matrimonio, los hijos, el enamoramiento, etc.; no hay una razón, son cosas no planeadas, como muchas otras actividades importantes de nuestra vida. Para 1975 estando ya a punto de recibir mi grado de ingeniero electricista, tenía todavía un par de asignaturas pendientes para concluir el pregrado. Siempre me había interesado el diseño de transformadores y había tenido un profesor Alemán de apellido Maudanz quien en ese momento era el gerente de Siemens en Colombia.

Un día, en la cafetería de la universidad, me encontré al Sr. Maudanz; me le acerqué y le dije que me gustaría mucho trabajar en Siemens, y que me gustaba mucho su asignatura. Sin dudarlo, él me respondió que sí, pues yo me había destacado por ser un muy buen estudiante y de una vez me ofreció que pasara el lunes siguiente a la empresa.

Omar Trujillo, quien en ese momento era el gerente de la fábrica de transformadores de Siemens, y profesor de la Universidad, recibió la orden del señor Maudanz de contratarme directamente en el área de transformadores. Yo fui claro con él y le expliqué que aún no había terminado la universidad pues tenía asignaturas pendientes. Eso no fue inconveniente para ellos; me pidieron los horarios de clase, me permitieron trabajar, y al mismo tiempo terminar los estudios universitarios, incluida mi tesis de grado. Esto fue en noviembre de 1975.

Fue una experiencia maravillosa porque era poner en práctica toda esta teoría que había estudiado en la universidad con dificultades obvias porque ya no era simplemente llenar hojas en blanco y solucionar ecuaciones sino diseñar e ir a la fábrica para probar que los transformadores estaban funcionando. De esta época, quiero destacar los siguientes logros:

› En 1975 Siemens decidió que los transformadores de distribución fueran tecnología 100% colombiana, lo cual permitía ganar unos recursos importantes porque hasta el momento Siemens por cada transformador vendido en Colombia pagaba una regalías a Siemens Alemania por el diseño que era originario de allá. Entonces se comenzó a ser todo un trabajo de diseño tecnológico propio y fue un año largo en el cual se lograron hacer los equipos y comprobar que toda la tecnología cien por ciento colombiana, funcionaba muy bien.
› El segundo gran logro fue que se vendían transformadores en los principales mercados nacionales e internacionales y justamente uno de los más importantes fue Bogotá.
› Entre los años 70 y 80 Bogotá tenía dos valores de tensión domiciliaria: 120 y 150 voltios, lo cual era un gran problema porque en algunas casas era necesario comprar transformadores que convirtieran la tensión de 150 V (que era la mayoría de los hogares) a 120 V. Se construyeron entonces transformadores que hicieran esa conversión y fue por lo cual la tecnología que desarrolló Siemens fue muy valiosa para permitir a las familias tener importantes ahorros de energía y para la ciudad un sistema eléctrico más eficiente.
› Otro aspecto a destacar fue que se tomó la decisión de diseñar y fabricar el primer transformador de potencia de 10 MVA en el país, con tensión de 115,00 voltios; fue un gran orgullo para la historia de la tecnología en Colombia.

ESTRENÁNDOSE EN LA DOCENCIA

En el año 77, cierto día se acercó a la Siemens, donde yo trabajaba, el director del departamento de ingeniería eléctrica de la Universidad Nacional, mi gran amigo el ingeniero Gabriel Sánchez Sierra. Él propuso a la compañía la posibilidad de regalarle a la universidad un transformador pequeño de los varios que habíamos diseñado para hacer pruebas. No vimos ningún inconveniente e hicimos todos los trámites para obsequiarle algunos transformadores a la Universidad.

Gabriel, siempre ha sido un excelente vendedor de ideas y cuando estábamos en las conversaciones para donar los transformadores a la universidad, me propuso que me presentara como candidato a profesor, pero le dije que a mí no me gustaba la docencia.

Sin embargo él me retó, diciéndome:
› “Usted sabe diseñar transformadores pero ya se le olvidó la teoría y tiene miedo de enseñar”.
Eso me afectó el ego profesional pues el diseño y la teoría deben ir de la mano. Él me insistió que me presentara al examen de admisión y me decidí, compitiendo con un grupo de unos 50 ingenieros. Al final, me dijeron que había obtenido una excelente calificación y era el candidato a profesor del departamento de ingeniería eléctrica. Yo no estaba interesado en el cargo sino en demostrarle a Gabriel que no se me había olvidado la teoría.

Con el ánimo de convencerme, Gabriel empezó a hablarme de la proyección académica. Le pregunté entonces si siendo docente, habría posibilidades de contar con el apoyo de la Universidad Nacional para obtener una beca en Alemania, pues desde pequeño había tenido la intención de viajar a ese país y de estudiar allá:
› “Cuente con eso. Yo como director lo respaldo”, me respondió.
Para esa época yo llevaba poco tiempo de casado (me casé en 1975) y con mi esposa Bertha Eugenia aún no teníamos familia. En Siemens ya llevaba trabajando dos años y tenía un buen salario. Cuando hablamos de otros temas “terrenales” como el sueldo, la oferta de la universidad era la mitad de lo que ganaba en Siemens. Obviamente me preocupó pero Gabriel me animó recordándome que me iba a apoyar para obtener la beca en Alemania.

Yo me sentí comprometido y vi ahí una gran oportunidad, pues en el pasado, ya me había presentado a una beca y había sido rechazado por trabajar en una empresa alemana que me podía apoyar. Hablé con mi esposa, le comenté la situación, y tomamos la decisión de aceptar. Aunque era necesario “apretarnos el cinturón” en marzo de 1977 entré a trabajar a la Universidad Nacional y en diciembre nació nuestra bella hija María Fernanda.

LA BECA EN ALEMANIA
Antes de retirarme de Siemens, hablé con el profesor Omar Trujillo quien también me apoyó en la decisión de irme para la universidad. Sin embargo, el Sr. Mauduanz no estaba en Colombia sino en Alemania en la casa matriz de la compañía, por lo cual no le pude comentar la decisión que había tomado.

Tan pronto me fui para la universidad empecé a hacer los trámites para la beca y a los 15 días de estar trabajando, me encontré de nuevo en la cafetería de la Universidad con el señor Mauduanz; él se me acercó y me dijo:

› “Horacio, sé que tomó la decisión de irse para la universidad”

Yo le expliqué que cuando había tomado la decisión, él no estaba y me hubiera gustado mucho hablar con él para explicarle. Él me respondió:
› “Justamente estaba en Alemania y uno de mis objetivos en este viaje era conseguirle una beca en la universidad alemana y lo logré”
De inmediato le respondí:
› “Señor Mauduanz, yo me devuelvo para Siemens”
Pero él me dijo:
› “Eso no es posible. Usted debe seguir en la universidad; es una buena decisión. Trate de buscar la beca a través de la embajada alemana”.

Eso fue realmente duro para mí, pues en la mente me rondaba la idea que sí me hubiera quedado en la empresa hubiera obtenido la beca.

A finales del año 77 nació nuestra única hija María Fernanda. Por esa misma época me presenté nuevamente a las becas que otorgaba el gobierno alemán a través del Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD por sus siglas en alemán), con el respaldo de la Universidad Nacional. De hecho, Gabriel Sánchez Sierra cumplió con su palabra y el rector de la universidad me hizo una carta donde me brindaba su apoyo y me garantizaba que al regreso iba a conservar mi empleo como docente.

En diciembre de 1977 me confirmaron que había sido aceptado para la beca, informándome el nombre de la universidad y la fecha de viaje prevista para mediados de 1978. Todo fue muy emocionante pero al mismo tiempo muy triste, pues la condición que me pusieron era viajar solo. Eso implicaba separarme de mi esposa y de mi bebé recién nacida para aprovechar la anhelada beca de posgrado y doctorado programada para desarrollarla en 4 años.

Aunque mi esposa y yo ya habíamos empezado a estudiar alemán acá en Colombia, yo debía viajar primero a la ciudad de Freiburg al sur de Alemania para perfeccionar el idioma. Entre tantas personas de diversas nacionalidades que allí conocí, me encontré con un ingeniero de Córdoba, Argentina quien sí había viajado con su esposa y su hijo. Su historia era similar a la mía pues también lo habían condicionado a viajar solo. Sin embargo, él fue muy arriesgado; vendió todo lo que tenía y se fue con su familia. Estaba dispuesto a decirles que ellos verían si eran capaces de “dejarlo morir de hambre”; entonces, no tuvieron más remedio que aceptarlo.

Esa historia me motivó para escribirle una carta a mi esposa, diciéndole que vendiera todo, preparara las cosas y viajara con la bebé hasta Alemania; así lo hizo, pues yo también estaba dispuesto a enfrentar la situación diciéndoles a quienes me habían otorgado la beca que “ellos mirarían si nos dejaban morir de hambre”. Finalmente, nos aceptaron.

Fue así como en diciembre de 1978 llegaron mi esposa y mi hija a vivir conmigo. La niña ya tenía un año y cuando fui a recibirlas al aeropuerto, no quería saber de mí, porque ya no me reconocía. Pasamos esa navidad en familia y aunque teníamos dificultades económicas y me había ganado un fuerte llamado de atención del DAAD por haber actuado de esa forma “irresponsable”, valió la pena arriesgarme. Después les expliqué lo difícil que era para mí no estar con mi esposa y mi bebé, pues ellas eran fundamentales para mi estabilidad emocional.

Con el tiempo, en una reunión empresarial, me invitaron a contar mi experiencia y el DAAD, luego de analizar varios casos, cambió las políticas, porque evidenció la importancia de mantener a la familia unida.

Inmediatamente ellos giraron más dinero para que mi esposa tuviera la oportunidad de estudiar y para acceder a una partida presupuestal que el gobierno alemán daba para el sustento de los niños, el Kindergeld. Recibir esa ayuda, fue un gran respiro.

Al año siguiente, en 1979 viajé a la ciudad de Darmstadt y me entrevisté con el director del Instituto de Alta Tensión (Hochspannungs und Messtechnik Institute) dónde iba a trabajar. Él me dijo:
› “Usted es becado. Yo lo recibo para que trabaje conmigo en la parte académica pero quisiera saber cuáles son sus intereses en cuanto a temas”.
Yo había hecho un trabajo en la universidad hacía más de un año, sobre la protección de líneas de transmisión contra rayos y me había parecido fantástico. Cuando el profesor, quien estaba en compañía de otro profesor, me hizo la pregunta, esto fue lo único que se me vino a la mente:
“Me interesa el tema de los rayos y me gustaría trabajar en él”, le dije.
Los profesores se miraron, hablaron entre ellos y se sonrieron.
› “Señor Torres… ¿sabe dónde puede usted estudiar ese tema?”
… De inmediato, pensé que me iban a mandar a otra ciudad alemana.
› … “Pues ese tema lo puede estudiar es en su país porque acá no caen tantos rayos. La verdad es muy poca la actividad y son escasas las universidades que se encargan de esto. Sin embargo usted puede dedicarse a estudiar la parte teórica, no solamente de los rayos sino de otros temas del fenomeno electromagnetico. Una vez usted haya estudiado la parte teórica tendrá las bases para preocuparse de la parte práctica”, respondieron.

Fue así como estudié un tema denominado Transitorios Electromagnéticos, que se dan no solamente por los rayos sino por otro tipo de causales.

En ese momento había una tecnología muy nueva que mi profesor había trabajado desde el inicio, el hexafluoruro de azufre (SF6), (un gas inodoro, incoloro, ininflamable y no tóxico que, debido a sus cualidades dieléctricas, es el principal fluido que se incorpora en los aparatos electrotécnicos. El SF6 garantiza todas las funciones de corte y aislamiento eléctrico en alta tensión). Entonces estudiamos el fenómeno electromagnético transitorio que se da en ese gas cuando se hace un tipo de maniobra en un seccionador de una subestación. Mi trabajo se centró en ese tema en los años que estuve en la ciudad de Darmstadt, hasta 1982.

REGRESO A COLOMBIA Y ORIGEN DEL “SEMILLERO CIENTÍFICO”

En 1982, cumplidos los cuatro años de estadía en Alemania, aunque aún no había terminado la beca, ya debía regresar a Colombia. Volví obviamente a trabajar a la Universidad Nacional y terminé el trabajo de investigación desde acá. El regreso fue impactante, pues venía de vivir en un país en paz, con pocos rezagos de la guerra, una nación muy progresista, pujante y con mucho dinero; y llegué en el marco de unos hechos muy difíciles, encontrando en Colombia una universidad pública muy convulsionada, donde se presentaban grandes dificultades. Dos años después de mi regreso, se cerró la universidad durante un año, marginando a todos los estudiantes. Yo quedé muy preocupado porque no sabía qué hacer, pues los estudiantes se me acercaban y me pedían ayuda.

Entonces se me ocurrió crear un grupo para empezar a trabajar el tema de los rayos, aprovechando los buenos fundamentos que había adquirido en Alemania. Fue así como comencé con dos estudiantes que hoy en día los recuerdo con gran orgullo y cariño. Curiosamente, ambos pudieron trabajar con la Siemens, uno está actualmente en Ecuador y el otro en Colombia. Ambos tenían apellidos que hacían pensar que se trataba de extranjeros: Gabriel Lelek y Manlio Lafont.

Les sugerí que consiguieran otros amigos para que creáramos un grupo y empezáramos a trabajar. Trajeron a otro compañero de apellido Smith, lo cual hacía pensar que también se trataba de un extranjero, aunque realmente era otro jovencito colombiano como los dos que acabo de mencionar.

Una anécdota con este grupo es la siguiente: yo quería hacer un trabajo de “Comportamiento de líneas de transmisión ante rayos” con la empresa ISA. De dicha compañía me escribieron pensando que se trataba de ingenieros extranjeros y me propusieron que ellas pagarían parte de los gastos del viaje. ¡Oh sorpresa! cuando los supuestos ingenieros foráneos que esperaban recibir, eran apenas tres niños colombianos, de unos 20 años, con apellidos extraños. Eso sí, con todos los conocimientos y capacidades que nos permitieron sacar adelante ese trabajo, del cual posteriormente hicimos una publicación que fue un gran aporte para la investigación en esa materia.

En esa época Colciencias se acababa de crear y solicité financiación mostrando el primer trabajo que habíamos hecho buscando también apoyo económico en la universidad. Fue así como posteriormente nació el grupo de investigación, que denominé Programa de Investigación sobre Adquisición y Análisis de Señales – PAAS, dentro del cual se iban realizando varios proyectos. Posteriormente, con el apoyo de Colciencias y la Universidad Nacional, creamos un grupo mucho más grande con personas que hoy en día son investigadores en diferentes países (Suiza, México, Chile, España, entre otros).

RELACIÓN UNIVERSIDAD – EMPRESA

Dentro de mi experiencia en la docencia, han quedado también grandes logros y aprendizaje que quiero destacar a continuación:

La capitalización de la EEB y los recursos para Transmilenio
Para los años noventa, además de ser docente en la Universidad Nacional de Colombia, había tenido la oportunidad de trabajar en el área de investigación con el entonces profesor Antanas Mockus y en Centro de investigaciones CINDEC de la Universidad Nacional que unos años después fue la Vicerrectoría de investigación. Mockus se había desempeñado como rector del claustro universitario pero fue retirado injustamente de su cargo por el presidente Gaviria a finales de 1993 por haberse bajado los pantalones en un evento académico. Posteriormente fue alcalde de Bogotá por primera vez entre los años 1995 a 1997 y nombró como gerente de la entonces Empresa de Energía de Bogotá al físico y amigo Fabio Chaparro, también profesor de la Universidad Nacional, y a quien reemplacé en el cargo de Vicerrector de la Universidad, encargándole la tarea de desarrollar el proceso de capitalización de la mencionada empresa, que venía atravesando serias dificultades económicas.

Al mismo tiempo, Mockus me encargó ser el representante de la Alcaldía ante la Empresa de Energía de Bogotá, razón por la cual viví muy de cerca todo el proceso de capitalización y en segunda instancia el proceso de escisión de la empresa, que dio lugar posteriormente a la creación de empresas como Emgesa y Codensa.

De todo este proceso de capitalización, quedaron importante recursos económicos que le permitieron a Antanas Mockus proyectar la obra que le cambió definitivamente la cara a Bogotá: Transmilenio y que se ejecutó en su segundo período como alcalde.

La comisión Corográfica y las sedes de fronteras
Cuando Antanas fue retirado de su cargo como Rector de la Universidad Nacional, el presidente Gaviria nombró al profesor Guillermo Páramo en reemplazo de Mockus y a su vez, Páramo me nombró Vicerrector. La intención de Páramo era dar continuidad a la “Comisión Corográfica” liderada en el siglo XIX por Agustín Codazzi, por lo cual me asignó la función de trabajar en el establecimiento de las “sedes de fronteras”.

Este fue un gran reto en el cual debía trabajar de la mano de los gobernadores y evitar que se dieran tintes políticos. El resultado se vio reflejado en la obtención de las sedes de la universidad en las ciudades de San Andrés, Leticia, Arauca y planteada la sede de Tumaco que posteriormente se unieron a las sedes andinas de Manizales, Medellín, Palmira y Bogotá y en la rectoría del profesor Mantilla la sede de la Paz en el caribe colombiano, con las cuales se concretaron nueve (9) en todo el territorio nacional.

El laboratorio de alta tensión y alta corriente de la Universidad Nacional
Yo preparé un proyecto muy ambicioso que lo presenté a Colciencias para hacer mediciones directas de parámetros del Rayo en una zona de alta actividad de rayos que había estudiado junto con empresas como la CHEC. El proyecto fue aprobado con la condición de que hubiese un compromiso directo de la Empresa de Energía de Bogotá. Desde la Universidad ya habíamos desarrollado el proyecto de los transformadores de distribución que, a nivel de modelos, en pruebas de laboratorio, funcionaron muy bien bajo eventos tipo rayos.

Para este proyecto, fue fundamental el apoyo de otro gran amigo e investigador, Pablo Orozco, quien asumió la Gerencia de la EEB, después del fallecimiento de Fabio Chaparro. Él me manifestó todo el apoyo, tanto económico como de respaldo empresarial, y a pesar de las objeciones de su secretario y su asesor jurídico, cuando le hice una presentación resumida del proyecto, de inmediato firmó el convenio. Es importante mencionar que con recursos de la Empresa de Energía de Bogotá, se había logrado comprar un laboratorio de alta tensión que costó millones de dólares y se diseñó desde la Universidad Nacional. Este fue donado por la empresa y hoy en día es el laboratorio de alta tensión y alta corriente de la Universidad, beneficiando grandemente a la investigación y a la institución.

INVESTIGACIONES EN LOS SITIOS DE MAYOR ACTIVIDAD DE RAYOS EN COLOMBIA

Mi intención era poner a prueba los modelos matemáticos que en el laboratorio habían funcionado muy bien pero era preciso someterlos a la realidad de los impactos de los rayos en las zonas de mayor actividad ceraunica en Colombia. Por esta razón, aprovechando que yo había trabajado en Siemens y el gerente de ese momento era conocido mío, además de ser graduado de la Universidad Nacional, fui a buscarlo para exponerle mi idea: solicitar el respaldo de Siemens para construir 10 transformadores y ponerlos a prueba.

A él, en su condición de empresario, la idea en principio le pareció descabellada, pero con el apoyo de Omar Trujillo, quien era muy allegado a él, logramos convencerlo. Así fue posible construir 10 transformadores nuevo diseño y para evitar todos los trámites de donaciones simplemente dijeron:
› “Se lo regalamos a Horacio”

Es importante aclarar que el sitio de mayor actividad de rayos en Colombia y el mundo es el Catatumbo, seguido por Cáceres, Antioquia y Samaná, Caldas, pero por los temas del conflicto armado, no fue fácil adelantar investigaciones de campo en esa zona. Por esta razón, logramos conseguir un lugar de muy alta actividad de rayos, en terrenos de un empresario bogotano, que tenía una hacienda de 3.000 hectáreas en Samaná. Tan pronto le planteé el proyecto a este hombre, le pareció fantástico y me ofreció todo su respaldo. La única condición que me puso era que él me indicaba dónde instalar la antena de medición directa de rayos, pues siempre había vivido allí y tenía certeza de dónde se podían capturar esos rayos.

Con la ayuda de la EEB y de este empresario logramos diseñar, fabricar e instalar los equipos de medición y construir la antena que estuvo funcionando 3 años. Era la época del conflicto armado en el país y por esa zona operaba un frente de las FARC, del cual hacía parte la guerrillera “Karina”, conocida hoy como asesora de paz.

La antena que instalamos, de 60 metros, se asemejaba mucho a una antena de comunicaciones de la policía, que logró inquietar a los guerrilleros, quienes, a través de la administradora de la hacienda nos pidieron una explicación por escrito, simple y concreta de la actividad que nosotros hacíamos. Les entregamos el informe redactado en un lenguaje coloquial, en computador, a una letra de 16 puntos (muy distinto a los informes que se preparan con todo el rigor científico), y así logramos calmarlos por un tiempo. Infortunadamente, después secuestraron al hacendado quien ya tenía casi ochenta años y de paso nos robaron varios equipos que a ellos no le servían para nada pero a nosotros sí nos ocasionaron gran perjuicio. Aunque el hombre negoció con ellos su liberación, al mes de salir de su cautiverio, falleció. Después de su muerte, empezaron a presentarse situaciones muy difíciles por lo cual fue necesario salir de allí y en 2 días hacer toda una campaña para desmontar los equipos, la antena, los cables y desalojar la hacienda.

Ecopetrol, con quien habíamos tenido también muy buena relación, nos ofreció una zona en Puerto Boyacá, y aunque allí no había muy buena actividad de rayos, transportamos toda la estación y la montamos en 3 días. Allá todavía existe la antena, ubicada a 100 metros de la estación de policía.

Con varios de los datos que logramos recopilar de esa etapa, pudimos escribir varios artículos y documentos que fueron publicados en varios medios científicos y seminarios internacionales.

PRINCIPALES APORTES AL CONOCIMIENTO

Es importante destacar que detrás de una investigación siempre hay un grupo y cuando hay varias personas vinculadas, jóvenes en su mayoría, cada uno con su conocimiento, al final, hacen grandes aportes. Cuando todo esto se suma, el resultado es algo muy valioso. A continuación menciono los principales aportes que desde mi experiencia y labor hemos podido brindarle al país:

1. Planteamiento de la hipótesis “la magnitud de los parámetros del Rayo varía espacial y temporalmente”: con base en esas primeras mediciones, fue posible plantear esta hipótesis. Esto significa que no es lo mismo hacer una medición en diferentes épocas del año o en distintos lugares del mundo. De aquí nacieron las tesis de pregrado, maestría y doctorado de todos estos investigadores que han pasado por el grupo, todos estos estudios que hemos publicado en los principales journals científicos y han sido discutidos por la comunidad académica internacional.

Difícilmente, nuestros colegas y amigos de otras latitudes creen que en Colombia se pueda hacer investigación, pues aparentemente eso está dedicado para países como Estados Unidos, China o naciones europeas. Es lo que el filósofo francés Bachelart califica como “obstáculo epistemológico”. Sin embargo, acá no solamente somos geografía, paisaje, café y fútbol como lo planteaba otro filósofo alemán, Hegel. Por esta razón, escribimos varios artículos para demostrar esa hipótesis, el más reciente paper fue evaluado por seis (6) expertos, cuando generalmente nombran 3 y en un proceso de discusión que duró más de cinco meses. Al final los evaluadores determinaron que este era un trabajo muy serio, con rigor científico y el IEEE Journal of selected topics in applied earth observations and remote sensing lo publicó en el año 2015. Definitivamente este fue un gran aporte a la investigación en materia de rayos en el mundo.

2. Los 10 transformadores que instalamos en Samaná, Caldas: duraron más de 20 años trabajando. es decir un nuevo diseño de transformadores para zonas de alta actividad de rayos que fueron diseñados, modelados en computador y probados en laboratorio y campo. Ha sido difícil su implementación a nivel nacional pues las empresas de energía en Colombia exigen que sean normalizados. Tarea que espero hagan las nuevas generaciones.

3. La formación del recurso humano especializado: los primeros estudiantes del doctorado en ingeniería eléctrica, fueron alumnos del grupo de investigación PAAS que previamente habían hecho su tesis de maestría. Con orgullo, ese recurso humano está replicando todo ese trabajo, porque hoy se desempeñan como investigadores, profesores universitarios o empresarios exitosos.

4. Haber planteado la hipótesis que permitió desarrollar la Norma Técnica Colombiana NTC 4552 de protección contra rayos: esta sirvió de base para desarrollar el artículo 16 del Reglamento Técnico de Instalaciones Eléctricas RETIE que es de obligatorio cumplimiento y exige un sistema de protección contra rayos basado en la mencionada Norma.

5. La jaula de Faraday ubicada en Maloka: preocupado porque todos estos resultados no solamente fueran entendidos por los pares y los colegas a nivel internacional sino por la sociedad en general, este quinto aporte fue la apropiación social de ese conocimiento para Colombia específicamente con La jaula de Faraday que diseñé y se construyó en Colombia, la cual se encuentra en el centro Maloka, en Bogotá. Todos los elementos comprendidos en ese módulo, permiten a los niños, los adultos y en general a toda la sociedad, conocer más de cerca los resultados de ese conocimiento y apropiarse de la importancia y la técnica de la protección contra rayos.

6. Relación empresa-universidad-estado y sociedad: hace 9 años creamos la firma Keraunos, una empresa spin-off que nació de la investigación, a través de la cual ofrecemos servicios, no solamente en Colombia sino también en Latinoamérica.

7. El molino de campo eléctrico: con base en tesis de pregrado, maestría y doctorado, se diseñó, fabricó y se realizó una innovación tecnológica por primera vez a nivel mundial, un Molino de Campo Eléctrico que hace predicción con aproximadamente media hora de anticipación de un impacto de rayo en un sitio determinado.

8. El desarrollo de la tecnología PPP: Predicción, Prevención y Protección de rayos.

9. Registros documentados de las investigaciones: los resultados visibles, comunicables y contrastables que se han hecho a través de artículos y journals nacionales e internacionales, libros, guías y todo ese tipo de documentos que hacen parte del conocimiento, se han venido difundiendo. Producto de esta difusión, es que desde la puesta en práctica del RETIE, y la visibilidad de todos estos resultados, la mortalidad ocasionada por rayos en Colombia ha disminuido de forma significativa en los últimos 10 años.

10. Investigación de los rayos que van de la nube hacia la ionosfera: se trata de un proyecto que financia la Agencia Aeroespacial Europea con universidades de Dinamarca, Noruega y España. En este proyecto nosotros colaboramos, tanto la empresa Keraunos como la Universidad Nacional. Los rayos entre una nube y la ionosfera son fenómenos electromagnéticos que se vienen estudiando sistemáticamente a nivel mundial hace muy poco tiempo, cerca de 30 años. Su interés radica en las radiaciones de muy alta frecuencia (rayos Gamma) que son muy diferentes a los rayos hasta ahora estudiados en el rango de las radiofrecuencias. Se conocen en la literatura técnica como Destellos de rayos Gamma Terrestres (TGF por sus siglas en inglés) y Eventos Luminosos Terrestres (TLE por sus siglas en inglés).

Dentro de ese trabajo, en abril de 2018 fuimos invitados por la NASA al lanzamiento de un cohete con un kit de cámaras de video y fotos que desarrollaron estas universidades europeas y se instaló en la Estación Espacial Internacional (EEI). Toda la información tanto de video como de foto, lo envía la EEI a la Tierra, lo recibe la NASA, lo transmite hacia esas universidades, entre ellas, la Politécnica de Cataluña donde tenemos un ingeniero colombiano que hizo su doctorado y es parte de nuestro equipo. Él viene trabajando todos los resultados de esas informaciones. Logramos entonces hacer una estación experimental junto con la Universidad Industrial de Santander en el puerto de Barrancabermeja bautizada como “Estación Dabeiba”, donde hay equipos que seguimos desarrollando para contrastarlo con la información que acabo de mencionar. Allí participan diferentes grupos de investigación, nacionales e internacionales, pues esa estación es una de las más completas del mundo en información sobre parámetros del Rayo.

Esos son los principales aportes que considero hemos brindado a la investigación en los últimos 40 años.


RECONOCIMIENTOS

◊ ICLP INTERNATIONAL FELLOW AWARD. Concedido en septiembre de 2010 como reconocimiento a los aportes en el tema de rayos en la comunidad académica del International Conference on Lightning Protection ICLP. ICLP es un organismo científico fundado hace 50 años en Alemania, que tiene como objetivo promover la investigación científica sobre la física del rayo, así como los métodos para mejorar la protección de personas, de animales y de características contra los efectos del rayo.
◊ MENCIÓN DE HONOR AL MÉRITO IBEROAMERICANO 2016: vida y obra académica, investigativa y ciudadana. Concedido en diciembre de 2016 por el Comité de Calidad de la Red Iberoamericana de Pedagogía.
◊ RECONOCIMIENTO NACIONAL AL MËRITO EN LA INNOVACIÖN: otorgado por la Asociación Colombiana de Ingenieros, por los continuos y valiosos aportes a la Innovación. 16 de marzo de 2018.
◊ MIEMBRO DE NÚMERO de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales desde el año 2017.
◊ MIEMBRO PROFESIONAL EJEMPLAR EN LA ACADEMIA 2012: Otorgado por la IEEE Seccional Colombia, por ser responsable de un logro extraordinario asociado a las actividades profesionales del IEEE Colombia.
◊ INVESTIGADOR EMÉRITO COLCIENCIAS: concedido en diciembre de 2016 por el Instituto Colombiano de Ciencia y Tecnología, COLCIENCIAS, por haber estado vinculado a una institución colombiana y una trayectoria con aportes y producción científico-académica significativos para la Ciencia, Tecnología e Innovación del país.
◊ SENIOR MEMBER IEEE: elegido dentro de la organización IEEE (International Electrical and Electronic Engineering) en mayo de 2006. Distinción concedida a menos del 10% de sus miembros en reconocimiento a la reputación profesional.
◊ PROFESOR EMÉRITO: concedido por la Universidad Nacional de Colombia por méritos académicos y de investigación – septiembre 2002
◊ PREMIO NACIONAL AL MÉRITO CIENTÍFICO 2001 – DIVULGACIÓN CIENTÍFICA: como Director Académico del programa Radio de Acción, concedido por la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia ACAC.

LIBROS

Ha publicado más de 19 libros, entre los cuales son destacables:

• El Rayo: trae toda la explicación de porqué se logró esta hipótesis la investigación que ha venido siendo comprobada.
• Qué rayos sabemos sobre Innovación, editado por Orvisa Comunicaciones y la revista mundo eléctrico.
• El Rayo en el Trópico, certezas temporales de investigación sobre el fenómeno del Rayo (No hay verdades absolutas sino certezas temporales). Este aporte fue escrito por el Ing. Horacio Torres para una colección de libros editado recientemente por la Universidad Nacional, de los principales investigadores en Colombia, denominado Apuntes Maestros.

LA VIDA FAMILIAR

Profundizar en estos temas tan técnicos y académicos a veces nos distraen y nos hacen olvidar de lo más importante: EL SER HUMANO Y SU FAMILIA. Uno puede lograr todo esto cuando hay una paz, una tranquilidad y el amor de una familia. No hay nada más hermoso que levantarme y recibir un beso de mis nietos, un “te quiero”. Disfrutar de la compañía de mi esposa Bertha, mi hija María Fernanda, mi otro hijo-Yerno Juan Carlos y mis dos adorables nietos, los pipiolos Sofía y Juan Diego, es para mí lo más fundamental y destacable en mi vida.

A raíz de este trabajo se obtienen experiencias que se van entregando, especialmente con el ejemplo. Entonces es muy lindo compartir con los nietos y más ahora en época de confinamiento; ahí es donde uno se da cuenta que sí hay un futuro, sobre todo en la sociedad colombiana donde logramos formar nuevos ciudadanos que entiendan la importancia de este país.

Me considero un hombre de principios, disciplina, y respeto, valores que conservo de la formación de infancia con los curas de la Salle. Creo en el mismo Dios en quien creía Einstein, en el Dios de Spinoza, aquel del filósofo neerlandés Baruch Spinoza, ese Dios de la naturaleza, la espiritualidad, que trasciende la religión y con los principios éticos que mantengo.

"Mi mensaje, para finalizar, es que creamos en nosotros mismos. Tenemos una identidad que nos la brindan la academia, la ciencia y tecnología".

Entrevista realizada por Marcela Aranguren Riaño:
Coordinadora Periodística Revista Mundo Eléctrico.

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Modificado por última vez en Viernes, 21 Agosto 2020 17:49