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Contenido de la Edición 124

Abril - Junio de 2020
Mundo Eléctrico® es una Publicación de ORVISA COMUNICACIONES
Todos los derechos son reservados.
Bogotá – Colombia 
 
Editorial
 
La Columna
  
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Informe Especial
 
 
 

Tiempos de adversidad, momentos de incertidumbre y desconcierto. Eso es lo que padecemos actualmente. Nuevas reglas de conducta, restricciones comportamentales, calles vacías y nuestra subsistencia amenazada. Civilización en confinamiento que se desorienta y confunde por el advenimiento reciente de un huésped extraño a nuestro hábitat, nefasto y portador de un infortunio colectivo, invasivo, caracterizado en un mortífero y ominoso ente biológico.

Con la visión puesta en otra perspectiva, nos encontramos ad portas de un mundo distinto. Mundo nuevo de cambios vertiginosos y de transformación global que prepara al individuo hacia una nueva existencia bajo los dominios de los cambios energéticos y tecnológicos Planetarios, entre ellos, la Transición Energética y la Innovación Tecnológica Digital (4G y 5G, la cuarta y quinta revolución industrial).

En el presente siglo surgió un nuevo concepto, una visión diferente, ante la necesidad de recalcar la sustitución de las energías carbonizadas, la energía fósil, por las energías limpias, las que están de acuerdo con el medio ambiente y con el desarrollo sostenible. Ese nuevo concepto se le ha llamado Transición Energética. Por supuesto que en el pasado han existido eventos energéticos de cambio que se ha prolongado durante largos períodos (leña, carbón, gas, petróleo) desarrollándose bajo condiciones tecnológicas, sociológicas, económicas, culturales y políticas muy diferentes.

La senda de progreso que traía la humanidad, nos condujo peligrosamente por el camino de la producción desenfrenada en el capitalismo industrial carbonizante, pleno de codicia y despilfarro energético, acompañado de su alta contaminación atmosférica para con un Planeta que quedó lastimeramente afectado. Y hoy, alcanzamos a vislumbrar la destrucción. La naturaleza misma desde su interior, nos envía sus señales de alarma como si se tratase de un clamor suplicante, de unos gemidos afligidos y angustiantes que se desprenden cuando se pisa el umbral de la muerte. Porque eso es nuestro Planeta: un gigantesco organismo viviente en que todos los seres vivos interactuamos fusionadamente para mantener el equilibrio. La civilización ha comenzado a responder a esas advertencias mediante las transformaciones globales, entre ellas, la lucha ante el cambio climático, los nuevos sistemas energéticos y las tecnologías digitales.

Casi la totalidad de las naciones dentro del gran contexto Planetario, marchan juntas bajo la firme y decidida convicción de lograr salvar al Planeta buscando la unidad, la voluntad política para apoyarse mutuamente en su lucha por lograr la Transición Energética que los lleve, a largo plazo, a un futuro sostenible. Pero ese cambio será posible, si se modifica el actual sistema energético con el debido cambio en su economía. Esa economía que necesita descarbonizarse para garantizar la lucha sobre la preocupación central: el cambio climático, la sostenibilidad ambiental y la liberalización de los combustibles fósiles.

Hay que asegurar el futuro del Planeta. La transición energética es la alternativa más sostenible pues las energías de su sistema energético son inagotables, se pueden renovar ilimitadamente y conducen a la autonomía energética de los países (especialmente para las naciones sin recursos y escasos niveles hidroeléctricos).

En un artículo del suscrito publicado por Mundo Eléctrico en su edición No 121 decíamos que: “El mundo digital incentiva la transformación energética. Las tecnologías de la información y la comunicación, junto con las energías renovables, van de la mano, se desarrollan juntas, son imparables”.

Es en esa dirección en que la automatización digital está haciendo un cambio profundo en la mayoría de los sectores de la sociedad, y es el sector energético uno de los más altamente beneficiados. En este sentido lo que podemos esperar en todo el Planeta, es una reorientación en la política energética, para que marchemos hacia la transición de la energía sustentable, renovable, eficiente y descentralizada.

La sostenibilidad económica en Colombia, que se lograría mediante la Transición Energética, adicionalmente, debe ir acompañada de otros desafíos ambientales como la protección y conservación de los bosques, de las fuentes hídricas, el uso del suelo, la descontaminación atmosférica de las grandes ciudades y tarifas que reflejen el gravamen de las emisiones carbonizadas. Se hace necesario, prioritario, disminuir la deforestación, incrementar los bosques, aumentar la mitigación y conservación.

Aunque las autoridades del Estado Colombiano se demoraron en reconocer la necesidad de una legislación para la transformación energética e incorporación de las tecnologías de la cuarta y quinta revolución industrial en Colombia, debemos reconocer como muy plausible, la presentación que hiciera el presidente Duque en mayo de 2019 con su “Misión de transformación energética, modernización del sector eléctrico y lucha del cambio climático”.

Recogemos las palabras de Ban Ki – Moon, secretario general de la ONU 2006-2016, cuando expresó: “Una profunda revolución Energética es Posible. Conseguir energía limpia y renovable para toda la humanidad, en torno a 2030, es un desafío tremendo, pero alcanzable”. Por eso debemos tener confianza en el futuro del país, pues la Misión nos permitirá adaptarnos mejor (eso esperamos) en responder y mitigar los riesgos que potencialmente afectan a las centrales hidráulicas.

Para el mundo, el desafío es grande: cambio climático, transición energética y adaptación de las nuevas tecnologías. Todo esto significa una civilización descarbonizada, digitalizada y descentralizada. Igualmente esto nos conduce a que la economía del mundo se transforme. Y, por supuesto, dependerá de la rapidez de los cambios, de factores sociológicos, y de nuestro comportamiento personal (es decir, sea nuestra actitud ante el cambio).

La movilidad en el Planeta mediante el uso de combustible fósiles y el consumo de los energéticos carbonizados, plantea un serio desafío para el futuro, en lograr la tan esperada neutralidad carbónica, o balance cero de emisiones.

En la ciencia del clima se tiene claro que el cambio climático, nuestro principal problema que tiene la humanidad, es el resultado del calentamiento del Planeta. Es un principio axiomático.

También se sabe que la causa principal de ese calentamiento es el uso de los combustibles fósiles que tienen la molécula del carbón, contribuyendo a la generación del efecto invernadero. Esto nos llevó al acuerdo de París para entrar en la política de eliminar el uso de los combustibles fósiles para 2050. A medida en que estos van desapareciendo, son sustituidos por la electricidad que, a su vez, debe ser generada por energía renovable.

La humanidad ve surgir en medio de su destino, un nuevo amanecer que se está incubando ante nuestros ojos. Una luz de confianza e ilusión se enciende en la ruta del futuro y del progreso. Y durante su recorrido, percibimos un cambio en la conciencia del hombre que esperamos logre trascender por encima de sus creencias y responsabilidades, desafíos sociales, de su vida laboral y cotidiana.

¡El cambio ha llegado. Está aquí. Es ahora!

Carlos Arturo Pérez C.:
Ingeniero Electricista, Egresado Universidad Nacional de Colombia, Manizales. E-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

¿Puede influenciar el COVID-19 en el avance de la transición energética? A priori, podría parecer que no. Sin embargo, las pruebas nos dicen lo contrario. Desde que, a principios de año, saltara la noticia de que nos tendríamos que enfrentar a una pandemia de escala planetaria, hemos tenido que reconsiderar muchas cosas que dábamos por hecho.

Entre otras cosas, esta situación nos ha hecho ser conscientes de cuánto dependemos de la energía eléctrica. Una sociedad como la nuestra, que, para hacer frente a la crisis, se ha apoyado en las tecnologías, necesita la electricidad para mantener la normalidad.

Sin embargo, a todo hay que buscarle su lado positivo y, en este caso, se lo ha llevado el medio ambiente. Desde que comenzara el confinamiento, las emisiones de CO2 se han reducido en todo el mundo. Parece que, después de la pandemia, nuestro mundo tendrá que adaptarse a una nueva normalidad, al menos hasta que aparezca una vacuna. Pero ¿podemos encontrar en esta situación excepcional una oportunidad para salvar el planeta del cambio climático?

El COVID-19 y la Transición Energética: nuevo paradigma
Tal y cómo decía el Secretario General de Naciones Unidas, António Guterres, no se trata de combatir el cambio climático con un virus, pero tenemos la oportunidad de volver a poner en marcha nuestras vidas de una manera más respetuosa.

En enero de 2020, La Unión Europea presentó su Green Deal, un plan climático que busca revertir el cambio climático y frenar sus efectos. Para conseguir sus objetivos, entre otras acciones, el plan fija unas metas de producción de carbono:

› Reducción del 50% de las emisiones para 2030.
› Neutralidad climática para 2050.

Hasta hace nada estos objetivos se consideraban ambiciosos, e incluso difíciles de alcanzar, pero en menos de dos meses hemos conseguido acercarnos a los niveles exigidos por el plan, y no solo en Europa, sino todo el mundo.

Para el director de la Organización Meteorológica Mundial, la disminución de las emisiones durante las crisis económicas es seguida por un rápido aumento, pero son muchos los que piensan que aprovechando el impulso podemos conseguir la deseada transición energética hacia energías más limpias.

Daniel Whitaker, periodista especializado en los cambios en el sector de las energías renovables, entiende que hay tres formas principales en las que la pandemia puede cambiar nuestro enfoque sobre el cambio climático.

› Incluyendo la transición energética en los planes de estimulación. Si los gobiernos incluyen en sus planes de recuperación el despliegue las tecnologías limpias, puede suponer un beneficio económico e impulso de la actividad económica y al mismo tiempo avanzar en la transición energética.
› Eliminar los subsidios al petróleo. La pandemia ha provocado una caída de la demanda de petróleo y, con ello, del precio. Mientras el petróleo entra en crisis, las energías limpias están listas para comenzar a utilizarse: los costes de la energía solar y eólica se disminuyen y el hidrógeno y las nuevas tecnologías como Power- to. X, están listas para ampliarse.
› Crear sistemas energéticos flexibles que puedan atender la demanda de energía. Ahora mismo las energías renovables no pueden hacer frente solas a nuestra demanda. Si invertimos en energías más limpias, algún día podremos basar nuestra electricidad en el hidrógeno, y las energías renovables no dependerán del clima, pero hasta entonces, los sistemas deben ser lo suficientemente flexibles como para cambiar a otras fuentes de energía en tiempos de poco sol o viento, y garantizar una capacidad firme de electricidad.

¿Por qué es importante la transición energética?
La crisis climática va mucho más allá del cambio climático. Si bien es cierto que el clima es uno de los problemas esenciales, éste es solo la punta del iceberg. Desde problemas de abastecimiento de energía hasta nuevas enfermedades y epidemias, son múltiples los efectos adversos.
Con la firma del Acuerdo de Paris en 2015, los países se comprometieron a reducir sus emisiones contaminantes y reforzar el papel de las renovables. El primer paso para cumplir con los objetivos es la transición energética.

El concepto de transición energética” se define como un cambio estructural a largo plazo en los sistemas energéticos. El objetivo es encontrar la mejor combinación entre energías limpias y de alta eficiencia, garantizando el suministro para una población ávida de energía primaria y electricidad.

La transición en curso prevé la sustitución de las fuentes contaminantes por energías limpias además de la progresiva descarbonización y electrificación de la economía. Algunos países como Egipto o Chile ya han empezado a tomar medidas para cumplir con sus objetivos.

Para ayudar a los países a cumplir con el acuerdo, Siemens se ha centrado en desarrollar la tecnología necesaria para responder a estos nuevos desafíos del sector, tanto a nivel tecnológico como en su competitividad.

SIEMENS:
ciudadesdelfuturo.es
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Los primeros resultados de una encuesta global entre compañías del sector energético que adelanta el Consejo Mundial de Energía (WEC por su sigla en inglés) y que han sido compartidos por el capítulo de esta organización en Colombia, revelan que 95% de las mismas se encuentran afectadas por los impactos y/o las respuestas a la pandemia de COVID-19. El informe se dio a conocer a finales del mes de abril.

El impacto es aún más fuerte, con el colapso de la generación de carbón en casi un tercio (29%) entre el 10 de marzo y el 10 de abril en comparación con el mismo período en 2019, lo que representa solo el 12% de la generación total de la UE y el Reino Unido. Por el contrario, las energías renovables generaron casi la mitad (46%) de la generación, un aumento del 8% en comparación con 2019.

En total, la demanda de electricidad en todo el continente se ha reducido en una décima parte (10%) debido a las medidas adoptadas para combatir el Covid-19, la mayor caída en la demanda desde la Segunda Guerra Mundial. El resultado es una caída sin precedentes en las emisiones de carbono del sector eléctrico, con una intensidad de emisión que cae casi un 20% (19,5%) en comparación con el mismo período del 10 de marzo al 10 de abril del año pasado. El análisis proviene de Wärtsilä Energy Transition Lab, una nueva plataforma de datos de uso gratuito desarrollada por Wärtsilä para ayudar a la industria, los responsables políticos y el público a comprender el impacto de Covid-19 en los mercados eléctricos europeos y analizar lo que esto significa para el Diseño futuro y operación de sus sistemas de energía. El objetivo es ayudar a acelerar la transición al 100% de energías renovables.

Image Wärtsilä: app.powerbi.com

Björn Ullbro, vicepresidente para Europa y África de Wärtsilä Energy Business, dijo: “El impacto de la crisis de Covid-19 en los sistemas energéticos europeos es extraordinario. Estamos viendo niveles de electricidad renovable que algunas personas creían que causarían el colapso de los sistemas, pero no ha sido así. La pregunta es, ¿qué significa esto para el futuro?
“Lo que podemos ver hoy es cómo nuestros sistemas de energía manejan mucha más energía renovable, conocimiento que será invaluable para acelerar la transición energética. Estamos haciendo que esta nueva plataforma esté disponible gratuitamente para ayudar a la industria energética a adaptarse y utilizar el impulso que esta trágica crisis ha creado para ofrecer un sistema energético mejor, más limpio, y más ágil".

Las cifras marcan un cambio dramático en la combinación energética de Europa, el cual, no se esperaba que ocurriera hasta el final de la década. El impacto de la crisis de Covid-19 ha acelerado efectivamente la transición energética a corto plazo, proporcionando una oportunidad única para ver cómo funcionan los sistemas energéticos con niveles mucho más altos de energías renovables.

Ullbro agregó: “La demanda de electricidad en Europa ha disminuido debido a las medidas de bloqueo aplicadas por los gobiernos para detener la propagación del coronavirus. Sin embargo, la generación renovable total se ha mantenido en los niveles anteriores a la crisis con bajos precios de la electricidad, combinados con medidas de política amigables con las energías renovables, exprimiendo la generación de energía con combustibles fósiles, especialmente carbón. Esto prepara el escenario para la próxima década de la transición energética”.

Estos impactos a nivel europeo se reflejan a nivel nacional, por ejemplo:

∆ En el Reino Unido, las energías renovables ahora tienen una participación del 43% en la generación (un aumento del 10% en el mismo período del 10 de marzo al 10 de abril de 2019) con una reducción de la energía del carbón del 35% y del gas del 24%.
∆ Alemania ha visto que la proporción de energías renovables alcanza el 60% (un aumento del 12%) y la generación de carbón cae un 44%, lo que resulta en una caída en la intensidad de carbono de su electricidad de más del 30%.
∆ Actualmente, España tiene un 49% de energías renovables con una reducción de la energía del carbón del 41%.
∆ Italia ha experimentado la mayor caída de la demanda, hasta el 21% hasta ahora.
∆ Primero en la industria, el Laboratorio de transición energética de Wärtsilä se ha desarrollado específicamente como una plataforma de datos abiertos para que la industria energética comprenda el impacto de Covid-19 y ayude a acelerar la transición energética. La herramienta proporciona datos detallados sobre la generación de electricidad, la demanda y los precios para los 27 países de la UE y el Reino Unido, combinando datos de Entso-E en una única plataforma fácil de usar. También permitirá a los usuarios modelar cómo los sistemas podrían operar en el futuro con mayores energías renovables, ayudando a identificar áreas problemáticas y resaltar dónde enfocar las políticas y la inversión.

Se puede acceder al Laboratorio de transición energética de Wärtsilä desde las 10 a.m. EET del 17 de abril de 2020 en: www.wartsila.com/energy/transition-lab

ACERCA DE WÄRTSILÄ:
Wärtsilä es un líder global en tecnologías inteligentes y soluciones completas de ciclo de vida para los mercados marino y energético. Al enfatizar la innovación sostenible, la eficiencia total y el análisis de datos, Wärtsilä maximiza el desempeño ambiental y económico de los buques y las plantas de energía de sus clientes. En 2019, las ventas netas de Wärtsilä totalizaron EUR 5.2 mil millones con aproximadamente 19,000 empleados. La compañía tiene operaciones en más de 200 ubicaciones en más de 80 países de todo el mundo. Wärtsilä aparece en Nasdaq Helsinki. https://www.wartsila.com
Para obtener más información, póngase en contacto con Matti Rautkivi, Director de Estrategia y Desarrollo de Negocios, Wärtsilä Energy Business. Mob. +358 40 480 3743. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Mirja-Maija Santala, Gerente de Marketing y Comunicaciones, Wärtsilä Energy Business. Mob: +358 400 793 827. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Los primeros resultados de una encuesta global entre compañías del sector energético que adelanta el Consejo Mundial de Energía (WEC por su sigla en inglés) y que han sido compartidos por el capítulo de esta organización en Colombia, revelan que 95% de las mismas se encuentran afectadas por los impactos y/o las respuestas a la pandemia de COVID-19. El informe se dio a conocer a finales del mes de abril.

Fuente: Consejo Mundial de Energía

Más de la mitad de los encuestados reporta haber experimentado una interrupción significativa de sus actividades, tal como las venían desarrollando hasta antes de la proliferación de la pandemia. Esta primera muestra recoge información de seis regiones y 42 países. Asimismo, la primera ronda de la encuesta de la comunidad energética global, que constituye una gran herramienta informativa, ha sacado a la luz desafíos clave y recomendaciones para gestionar la crisis en curso.

RESULTADOS RELEVANTES
Los resultados que se muestran a continuación corresponden al tramo inicial de las respuestas ya procesadas por el equipo del Consejo Mundial de Energía.

› El 43% de los encuestados espera que la suspensión de la actividad económica tendrá un impacto en los sistemas de energía entre los próximos 1 y 3 meses.
› 20% espera que ello no suceda este año.
› El 45% espera que los sistemas de energía vuelvan a la normalidad en los próximos 6 meses.

Fuente: Consejo Mundial de Energía

Los principales impactos a largo plazo esperados en el sistema energético incluyen:

• Cambios en los patrones de demanda de electricidad con aumento en el sector residencial.
• Disminución del uso industrial de electricidad y menor demanda diaria.
• Aumento de las amenazas cibernéticas impulsadas por el uso acelerado del espacio digital.
• Incremento de la inversión en soluciones de almacenamiento a largo plazo para garantizar fiabilidad del suministro de energía.
• Disminución del consumo de carbón y petróleo.

› Si bien la crisis de Covid-19 afecta las actividades de transporte, energía y economía, se esperan beneficios como la reducción de la contaminación.
› Hay opiniones divididas sobre las perspectivas de descarbonización de sistemas de energía, pues algunos encuestados anticipan un posible retraso en la forma como los gobiernos respondan a las presiones para reiniciar sus economías retrocediendo su acción sobre objetivos climáticos.
› Otros, sin embargo, anticipan que la crisis va a acelerar la descarbonización a medida que los gobiernos aumentan la inversión directa en los sistemas energéticos.
› Las respuestas también sugieren que los impactos y las respuestas a la crisis de COVID19 podrían ser un cambio de juego en la transición energética, enfatizando la necesidad de resiliencia, reubicación y tratamiento de los problemas sociales de transición energética.
› Los factores que configuran la transición energética incluyen:

• Acción colectiva humana y comunitaria.
• Capacidades de resiliencia dinámica.
• Repensar las economías que incluyen los costos del sistema.
• Abordar los problemas sociales.
• Estrategias intersectoriales.

› Las respuestas indican que el enfoque de la geopolítica del petróleo y el gas continuará y se ampliará con mejores datos sobre cambio climático.
› Las implicaciones esperadas para los sistemas energéticos incluyen un aumento en la demanda de electricidad residencial por más trabajo desde el hogar.
› Se espera que disminuya el consumo de carbón.
› Algunos de los encuestados esperan que los gobiernos y las empresas restablecerán la liquidez aumentando la inversión para desarrollos del sistema energético.
› Si bien algunos encuestados no ven el COVID-19 como un eje para acelerar la transición energética, la mayoría espera que juegue un papel importante en el estímulo de acciones a escala comunitaria para seguir trabajando en ese propósito.
› El impacto del Covid-19 en los sistemas energéticos será mayor en los próximos tres meses.
› En un escenario hipotético, si las medidas se levantaran hoy, la situación para el sector se normalizaría en los próximos 6 meses.
› La información energética específica tiende a un mejor modelado y evaluación de impactos de la demanda en diferentes regiones y países.
› Algunas cadenas de suministro del sector energético pueden necesitar reubicarse para mejorar la resiliencia.

RESULTADOS SOBRE TEMAS GENERALES

Fuente: Consejo Mundial de Energía

› La mayoría de los encuestados (43%) no espera una recuperación rápida e indican que llevará más de 12 meses volver a la sociedad normal.
› Más del 22% de las personas necesitarán adaptarse a una "nueva normalidad".
› Se prevé que habrá una reorganización fundamental y una posible renovación de la sociedad.
› Los tres principales cambios anticipados a largo plazo son:

• Digitalización avanzada.
• Contracción de negocios y disminución de los ingresos.
• Habilidades y capacidades de resiliencia mejor desarrolladas.

› Más de la mitad de los encuestados ve una interrupción máxima en la economía que va a impactar entre los próximos 6 y 12 meses.
› Otros esperan una recesión global por más de un año.
› Algunas opiniones indican la esperanza de una recuperación rápida después de 6 meses (22% de encuestados).
› Se espera que los cinco principales impactos económicos duraderos sean:

• Desempleo masivo.
• Quiebras corporativas.
• Disminución de la confianza de los consumidores y caída de la demanda.
• Aumento del costo del servicio de la deuda de los países.
• Consolidación / contracción de algunos sectores.

› La mayoría de los encuestados espera un impacto permanente en patrones de comercio mundial, debido a una mayor localización, relocalización y / o contracción y reestructuración de las cadenas globales de valor.
› Se ven buenas perspectivas en negocios: Digitales, Farmacéuticos, Telecomunicaciones, TI, y Entretenimiento en Casa.
› Las plataformas digitales están experimentando un importante aumento de la demanda.
› Aerolíneas, turismo y comercio minorista se ven afectados más negativamente debido a restricciones en viajes internacionales, distanciamiento social y otras medidas durante y post cuarentena.

NUEVAS ACCIONES DE WEC
“Para ayudar a nuestros miembros y sus comunidades más amplias a unirse, ya estamos desarrollando un conjunto de escenarios a largo plazo, que exploran cómo podría ser el futuro posterior a la crisis en los próximos 6-24 meses”, explica la información el Consejo Mundial de Energía.

“Como era de esperar, una de las tres principales preocupaciones de la administración es el bienestar de los empleados y sus familias. La ansiedad generalizada sobre el virus COVID-19 y la necesidad y / o requerimiento de períodos prolongados de distanciamiento social y autoaislamiento se está sumando a la sensación de soledad preexistente en un mundo más conectado digitalmente”, señala el informe.

Mientras tanto, “muchos de nuestros héroes energéticos mantienen operaciones esenciales del sistema, el personal del centro de control y el personal de operaciones clave, que se han ofrecido como voluntarios, dependen de sus organizaciones y sindicatos para ayudar a cuidar a sus familias y a las comunidades más amplias en las que residen”, puntualiza el documento.

RESILIENCIA ECONÓMICA
El reporte indica que hacer frente a la repentina caída de la demanda de combustible y la reducción de la carga eléctrica ha surgido como otra de las principales preocupaciones de las administraciones de compañías energéticas. “Hemos visto una caída significativa en la demanda de energía, gas y combustibles de transporte, con cargas de red diarias que caen hasta un 45% en algunos países” enfatiza el informe del Consejo Mundial de Energía.

“Esto plantea nuevos desafíos técnicos en algunas partes del sistema, ya que una menor carga crea posibles implicaciones para los contratos de toma y pago en otras fuentes, como, por ejemplo, niveles más bajos de gas quemado”. Además, señala que "la guerra de bajos precios del petróleo global es generalizada en la mayoría de los países, y no solo afecta a las empresas y los sistemas de combustibles fósiles, sino también a la economía de los nuevos desarrollos energéticos”.

CÓMO MANEJAR LA CRISIS
La recomendación clave de los encuestados por el Consejo Mundial de Energía ha sido acelerar la transformación digital en las organizaciones. Desde la infraestructura digital hasta las habilidades y la estrategia de comunicación, estos cambios inmediatos han permitido una mejor continuidad del negocio y han proporcionado nuevas formas de trabajo.

“El compromiso del equipo y un enfoque en el apoyo al personal que trabaja de forma remota también se considera esencial para el bienestar continuo, ya sea social, emocional o físico”. Los encuestados también han utilizado la situación actual como una oportunidad para desarrollar nuevas habilidades y capacidades organizativas, incluida la planificación de escenarios, la gestión de riesgos y la capacidad de recuperación. La planificación anticipada, el mantenimiento de la transparencia y la comunicación abierta, y la correspondencia de los recursos humanos con la demanda cambiante también se han considerado invaluables, al igual que la importancia de reducir o cambiar las expectativas, y la necesidad de actuar de manera rápida y decisiva mientras se mantiene la flexibilidad ante las incertidumbres.

“A medida que los trabajadores energéticos esenciales del mundo continúan apoyando las necesidades 'en casa' de las empresas y la sociedad, y los empresarios energéticos trabajan para acelerar la energía limpia, confiable y asequible para los sistemas de salud pública, nuestra comunidad energética mundial se está uniendo para compartir la sabiduría práctica y contribuir con valor agregado e información oportuna en estos tiempos difíciles”.

Además, “esta coyuntura pone sobre el tapete una nueva cooperación sobre cómo desarrollar la resiliencia social a través de la transición energética uniendo a una comunidad mundial de diseñadores, constructores y buscadores de sistemas de energía”, concluye el documento.

WEC Colombia:
El Consejo Mundial de Energía es una organización internacional no gubernamental acreditada por las Naciones Unidas, reúne a líderes del sector energético mundial. Cuenta con más de 3.000 organizaciones miembro en más de 90 países, representado al sector privado, gobiernos, sector académico, ONGs y demás grupos de interés del sector energético.
En Colombia se fundó en 2007 con el objetivo de promover la sostenibilidad energética del país, actualmente cuenta con 74 instituciones miembro, resaltando la importancia de los distintos sectores que se articulan con la energía. www.worldenergy.org

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